martes, enero 23, 2007

Fallo de la Corte Internacional de Justicia

Link al documento en formato PDF con el fallo completo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, rechazando el pedido uruguayo de una medida cautelar para condenar los cortes de ruta en Entre Ríos.

http://www.icj-cij.org/icjwww/idocket/iau/iau_orders/iau_...

 

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Orden en la sala! Orden en la sala!

Por Antonio Giossa (antonio.giossa@hotmail.com)
Buenos Aires | Argentina

Por 14 votos contra sólo 1, rememorando el resultado del año pasado, los jueces de La Haya encontraron que Uruguay no presentó argumentos suficientes para aceptar el pedido de una medida cautelar para obligar al gobierno argentino a que actúe en contra de los cortes de ruta.

medium_art_Justicia.2.jpgLa posición uruguaya argumentó inicialmente que los cortes de ruta bloqueaban el acceso a los puentes internacionales (en forma total en el puente San Martín, en forma parcial y esporádica en los otros dos puentes) y que su función era presionar para suspender la construcción de la planta de Botnia. Además, argumentó que, al incentivar los cortes, el gobierno argentino  inició una tendencia que busca daños irreparables. Argentina, por su parte, indicó que la corte debería declararse incompetente y que los cortes de ruta no se realizan "en el puente internacional", sino sobre una ruta argentina.

La Corte Internacional de Justicia tomó en cuenta que, a pesar de los cortes de ruta, la construcción de la planta de Botnia ha progresado sin problemas, e incluso en forma significativa desde enero del 2006. Indica que "no está convencida que los cortes de ruta sean un riesgo perjudicial e irreparable sobre los derechos que Uruguay reclama". Es por eso que los jueces encontraron que no hay circunstancias que requieran la aceptación de las medidas provisionales exigidas por Uruguay.

En la conclusión final, la Corte no encuentra que - al presente - existta un "riesgo inminente de un perjuicio irreparablea los derechos en disputa de Uruguay". Es por ese motivo que considera que los cortes de ruta - por si mismos - no justifica una medida cautelar.

Pablo Sandonato, experto en Derecho Internacional, dijo que este fallo "no cambia nada la ilegalidad de los cortes de ruta" sino que el tribunal entendió que actualmente no presentan el riesgo de un perjuicio irreparable.

Por su parte, Horacio Piombo, experto argentino en derecho internacional, dijo que "desde el punto de vista del derecho internacional es un triunfo para Argentina", aclarando que Uruguay mantiene disponible la posibilidad de reclamar económicamenente por el daño que ocasionan los piquetes.

Los asambleístas, que desde hace meses anunciaron su oposición a la Corte Internacional de Justicia ("funcionarios de toga", "empleados del Banco Mundial", "comprados por las multinacionales"), pasaron una noche muy agitada. Uno de los jóvenes asambleístas, entrevistado por la televisión argentina, indicó que hubo un "clima de tensión" y que el fallo de los jueces "nos sorprendió, no teníamos muchas expectativas".

Ahora será el momento para analizar los múltiples resultados de este fallo. Para la posición uruguaya, un punto en contra muy importante, ya que no logró que los jueces de La Haya obligaran a Argentina a disolver el bloqueo. Para el gobierno argentino, será momento de analizar si su apurado encontronazo y oposición a los asambleístas no se convertirá en un boomeran, ya que esperaban un fallo contrario a los cortes de ruta y - por ese motivo - endilgaron todas las responsabilidades a los asambleístas. Seguramente los dirigentes de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú usen este fallo como una herramienta de presión, para obligar al gobierno argentino a seguir aceptando como válidos los cortes de ruta como medio de lucha.

El comunicado de la Corte Internacional de Justicia se puede leer, en inglés, en la siguiente dirección:
http://www.icj-cij.org/icjwww/ipresscom/ipress2007/ipress...

 

10:00 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (77) | Trackbacks (0) | Enviar a Email | Tags: Corte Internacional de Justicia, Cortes de ruta, Horacio Piombo, Pablo Sandonato

miércoles, diciembre 20, 2006

Presentaciones en La Haya

Por Antonio Zorrilla (antonio.zorrilla@hotmail.com)
Montevideo | Uruguay

Vínculos al sitio web de la Corte Internacional de Justicia, para conocer la información de prensa del propio organismo y el contenido de las presentaciones realizadas por Uruguay y Argentina.


Comunicado de prensa de la CIJ
http://www.icj-cij.org/icjwww/idocket/iau/iauframe.htm


Presentaciones realizadas el día 18.12.2006


Uruguay
CR 2006/55 - Public sitting held on Monday 18 December 2006, at 3 p.m., at the Peace Palace, President Higgins presiding, in the case concerning Pulp Mills on the River Uruguay (Argentina v. Uruguay)
http://www.icj-cij.org/cijwww/cdocket/cau/cau_oralpleadin...

Argentina
CR 2006/54 - Public sitting held on Monday 18 December 2006, at 10 a.m., at the Peace Palace, President Higgins presiding, in the case concerning Pulp Mills on the River Uruguay (Argentina v. Uruguay)
http://www.icj-cij.org/cijwww/cdocket/cau/cau_oralpleadin...


Presentaciones realizadas el día 19.12.2006


Uruguay
CR 2006/57 - Public sitting held on Tuesday 19 December 2006, at 4.30 p.m., at the Peace Palace, President Higgins presiding, in the case concerning Pulp Mills on the River Uruguay (Argentina v. Uruguay)
http://www.icj-cij.org/cijwww/cdocket/cau/cau_oralpleadin...


Argentina
CR 2006/56 - Public sitting held on Tuesday 19 December 2006, at 10 a.m., at the Peace Palace, President Higgins presiding, in the case concerning Pulp Mills on the River Uruguay (Argentina v. Uruguay)
http://www.icj-cij.org/cijwww/cdocket/cau/cau_oralpleadin...

 

16:32 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (31) | Trackbacks (0) | Enviar a Email | Tags: Corte Internacional de Justicia, Cortes de ruta

lunes, diciembre 18, 2006

¿No a las papeleras? ¿Dónde?

Por Antonio Giossa (antoniogiossa@hotmail.com)
Montevideo | Uruguay


Si alguien pensaba que la fútil estrategia presentada por el gobierno argentino ante el Tribunal Arbitral del Mercosur era un dechado de caradurismo, se equivocó lamentablemente. La defensa argentina ante La Haya, luego que Uruguay denunciara ante este organismo internacional los cortes de ruta, es una falta total de respeto por la inteligencia de los jueces de La Haya.


Uruguay busca que los jueces de La Haya exijan al gobierno argentino a que desactive los cortes de ruta - que viene alentando y promoviendo desde sus inicios - que llevan adelante un grupo de ciudadanos entrerrianos en contra de Uruguay. La protesta ambientalista contra la instalación de Botnia en Uruguay suma, a los cortes de ruta, una campaña que busca toca la fibra más nacionalista de algunos argentinos, pidiendo que sean "patriotas" y no veraneen en Uruguay.


Uruguay, en los estrados judiciales internacionales, lleva las de ganar. En primer lugar, La Haya no aceptó la exigencia argentina, que había presentado una medida cautelar para intentar frenar la construcción de las pasteras en Fray Bentos. En segundo lugar, el Tribunal Arbitral del Mercosur falló en contra de los cortes de ruta  e indicó que el gobierno argentino no había tomado las medidas suficientes para desactivarlos.


La defensa uruguaya acusó al gobierno de Kirchner de "pasividad" y que esta actitud alienta a los manifestantes para seguir manteniendo el corte de ruta. Según la delegación uruguaya, "los manifestantes argentinos actúan ante la pasividad de las autoridades competentes . No hay excusa válida de la omisión del gobierno argentino de impedir los bloqueos".


Esta inacción se puede apreciar tanto en el corte de ruta que se lleva adelante en Gualeguaychú (donde los asambleístas son estrategicamente defendidos por la Gendarmería Nacional) y en Colón (donde un grupo de cinco o seis personas puede mantener un corte de ruta sin problemas).


Los que recuerdan la estrategia argentina ante el Tribunal Ad Hoc del Mercosur, hace sólo unos meses, pueden suponer que en ese momento se pudo ver el summun del caradurismo, cuando expresaron que los cortes de ruta eran permitidos por el gobierno argentino ya que estaban incluidos como "derechos humanos". Sin embargo, una lectura de la defensa planteada ante La Haya por Susana Ruis Cerruti permite apreciar que el listón del caradurismo argentino llegó a su punto más alto en el día de hoy.


Según Ruiz Cerruti, Montevideo "inventó un vínculo artificial" entre los cortes de ruta y la cuestión de fondo (la oposición argentina a la instalación de pasteras en Fray Bentos sin su "autorización"). En pocas palabras, la delegación argentina explicó que los cortes de ruta que llevan adelante un grupo de ciudadanos entrerrianos no tiene ninguna relación con Botnia,  Ence o la posible violación del Estatuto del Río Uruguay.


Si los asambleístas se pasan la mayor parte del día cortando una ruta, no es - a tenor de las peculiares declaraciones de la delegación argentina - porque se oponen a la instalación de Botnia en Fray Bentos o a la denuncia de la violación de un tratado bilateral. En ese caso, sería bueno aclararles a todos y cada uno de los asambleístas que llevan afiches, banderas, pancartas o camisas con el logo "NO A LAS PAPELERAS", que el gobierno argentino les cambió inesperadamente el foco de su reclamo y que los cortes de ruta no sólo no buscan presentar una oposición a la instalación de Botnia, sino que además no tienen razón de ser.


Según la delegación argentina, los cortes de ruta (esos mismos cortes de ruta que son considerados efectivos por parte de los asambleístas) no tienen un impacto negativo sobre la economía de Uruguay y no afectaron el intercambio comercial ni el traslado de personas de un país al otro.


¿Entonces? ¿Los asambleístas no se oponen a la instalación de Botnia ni denuncian posibles violaciones del Estatuto del Río Uruguay? ¿Los cortes de ruta en realidad no realizan ningún bloqueo?


¿O, por el contrario, la delegación argentina ante La Haya no tiene ni siquiera un sólo argumento que sustente su postura en este conflicto?

18:16 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (105) | Trackbacks (0) | Enviar a Email | Tags: Corte Internacional de Justicia, Cortes de ruta, Susana Ruiz Cerruti, Asambleístas, Gualeguaychú, Fray Bentos

miércoles, agosto 02, 2006

Suerte para Argentina que Carmen Argibay ya no es jueza en La Haya

Por si hacía falta, hasta uno de los miembros de la Corte Suprema de Justicia duda sobre el triunfo de la posición argentina en el dictamen final de los jueces de La Haya.


Carmen Argibay es uno de los jueces de la actual Corte Suprema de Justicia de Argentina. En sus antecedentes se puede descubrir que fue también jueza de la Corte Internacional de Justicia en La Haya. Y este antecedente indica que sus comentarios (sobre el resultado de la demanda presentada por su país) deben ser tomados en cuenta.


Antes que nada, Carmen Argibay indicó sobre el fallo negativo hacia la solicitud de una medida cautelar, que “yo pensaba que iba a pasar lo que pasó. No alcanza con decir que las papeleras van a contaminar. Hay que ir con pruebas concretas, y no las teníamos”.


Este punto de vista es coincidente con el que ostentan actualmente tanto Jorge Busti como Romina Picolotti. Pero todos recordamos que luego de presentados los alegatos, ambos dijeron públicamente que la presentación argentina era contundente y sólida y que esperaban un seguro triunfo.


Sin embargo, Carmen Argibay fue más allá. En vez de echarle la culpa “a unos funcionarios vestidos con toga” (asambleístas dixit) por la derrota en La Haya, la suprema jueza explicó que Argentina “no presentó ninguna prueba concreta que indicara que las plantas uruguayas van a contaminar”.


Jorge Busti y Romina Picolotti se olvidaron ya de su estrepitoso fracaso a la hora de presentarse como augures. Luego de varias ceremonias, donde analizaron el vuelo de los pájaros, estudiaron la forma de comer de los gallos y realizaron lecturas a las entrañas de varios animales, estos augures del siglo XXI pronosticaron un seguro triunfo de Argentina en el fallo final de los jueces de La Haya.


Y eso que recién se están iniciando las reuniones para comenzar a armar la presentación que hará Argentina dentro de varios meses…


Parece ser que Carmen Argibay no cree en estos futurólogos chantas. Tal vez la jueza argentina cuenta con los sabios consejos de un oráculo más confiable.


O, seguramente, aprovecha toda su experiencia como jueza de La Haya (sumada a la experiencia de conocer quienes son los personajes que gobiernan su país) para anunciar que ella tiene“dudas” de que el gobierno argentino pueda demostrar que Uruguay violó el Estatuto del Río Uruguay.


Las palabras de Carmen Argibay son más que elocuentes:


El día de mañana puede ganar la cuestión de fondo. Pero va a tener que llevar buenas pruebas. Argentina planteó la violación del Estatuto del río Uruguay, pero tengo dudas de que pueda fundar eso. Uruguay dice que avisó sobre la construcción de las plantas, Argentina dice que no. Hay que ver qué es lo que puede documentar cada uno.


Para explicar más claramente los problemas que enfrentará la postura argentina, Carmen Argibay agregó que La Hayaes muy estricto en la cuestión de las pruebas” y que “no funciona con discursos”.


¿No es lo mismo que venimos machacando casi a diario desde hace meses?

04:40 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (73) | Trackbacks (0) | Enviar a Email

lunes, julio 17, 2006

No hay peor ciego que un argentino contra las cuerdas

Todos, uruguayos y argentinos, esperábamos con cierta ansiedad la decisión de la Corte Internacional de La Haya sobre el pedido de suspensión de la construcción de las plantas de celulosa en Fray Bentos.


Desde el lado uruguayo, la confianza sobre el resultado era clara. Al fin y al cabo, la razón y la lógica están de nuestro lado.


Desde el lado argentino, las expectativas cubrían un amplio espectro. Algunas voces se alzaban triunfalistas, anunciando festejos en la ruta ante el inminente triunfo. Otras voces eran menos optimistas, pero siempre apostando a una decisión intermedia. Por ejemplo, se esperaba que los jueces de La Haya exigieran la suspensión de las obras por 90 días y que se realizara un estudio de impacto ambiental con técnicos de ambos países.


Sin embargo, la falta de argumentos de la delegación argentina fue tan abrumadora, que a duras penas lograron convencer al conjuez argentino para que – tímidamente – apoyara la posición argentina. Y es que el fallo de los jueces de La Haya no es contundente solo en los números (14 a 1), sino también por el contenido del texto del mismo, donde rechaza uno por uno los argumentos presentados por Argentina.


Ante el resultado favorable, el gobierno uruguayo fue condescendiente con su derrotado y humillado vecino. Ningún funcionario dijo frases triunfalistas. Todo lo contrario. Tabaré Vázquez renovó su intención de diálogo y esperó la respuesta del lado argentino.


Y ésta no se hizo esperar. Lamentablemente, otra vez nos decepcionaron nuestros vecinos. ¿Cuánto tiempo necesitaremos los orientales para entender la mezquindad que reina a nuestro lado? Todos los pueblos del mundo conocen desde hace tiempo la falsedad, el engaño, el autobombo, la prepotencia y la corrupción del gobierno argentino. Sin embargo, los orientales seguimos apostando – vanamente – al diálogo fraterno.


La respuesta del gobierno de Néstor Kirchner fue clara. Antes que nada, parece ser que en la “Dimensión K” (una suerte de “Twilight Zone” tercermundista) el resultado de La Haya fue favorable a los intereses de la posición argentina. Y, además, la pérdida por goleada resultó ser “positiva” y genera “más esperanzas” de que las plantas de celulosa no se podrán instalar en territorio uruguayo.


Por si esa ceguera no fuera poca, Néstor Kirchner hizo propia la estrategia de Romina Picolotti, indicando que se iniciará una embestida contra las inversiones en territorio uruguayo, buscando evitar la financiación de las mismas.


En esta “Cruzada K contra las papeleras uruguayas”, el presidente argentino no está solo. Lo acompaña – cálidamente – una cohorte de funcionarios aduladores, corruptos y alcahuetes, junto con la obsecuente prensa de siempre. Esa prensa que subsiste gracias a la discrecional publicidad oficial y que no vacila en apoyar a gobiernos neoliberales, dictaduras o montoneros reciclados.


Para muestra, basta un botón.


El artículo “La Haya: revés sin tragedia y con expectativas”, escrito por Luis María Serroels y publicado por el medio de prensa entrerriano Análisis de la Actualidad muestra claramente que, con estos infradotados mentales, no existe el menor atisbo de diálogo.


El Sr. Serroels presenta en su artículo una serie de inexactitudes, sumada a varios comentarios muy fuera de lugar hacia los orientales.


Olvida – esa maldita memoria selectiva que arruina el poco buen juicio de varios argentinos – que las reuniones del GTAN fueron suspendidas por culpa del exabrupto del gobernador entrerriano, cuando dijo que el gobierno uruguayo había recibido “incentivos” para defender la instalación de las plantas de celulosa. Según el artículo, esa comisión de técnicos “no llegó a buen fin por chicanas y dilaciones del vecino país”.


¿Alguien recuerda que Aníbal Fernández dijo que la cumbre presidencial se debería realizar entre el presidente argentino y el presidente de BOTNIA? ¿Alguien recuerda que el gobierno argentino realizó un acto en Gualeguaychú, contra los uruguayos? ¿Alguien recuerda las decenas de declaraciones públicas de dirigentes de la Asamblea Prepotente de Gualeguaychú, insultando y agraviando al pueblo y al gobierno de Uruguay? ¿Alguien recuerda los carteles que hay por todo Entre Ríos, acusando a Tabaré Vázquez de “traidor”, “tóxico”, “asesino” y “dictador”?


Bien, si alguien en Argentina recuerda algo de eso, sería bueno que se lo recordara al Sr. Serroels, ya que él parece olvidarlo, indicando en su artículo “… las crecientes y más que provocativas declaraciones de Tabaré Vázquez”.


Este entrerriano parece olvidar rápidamente que el gobierno uruguayo canceló la reunión de ministros que tenía pensado realizar en Fray Bentos. Y que rápidamente hizo descolgar – por la fuerza pública – un cartel colgado frente a la Embajada Argentina, que fue considerado “ofensivo” por el embajador argentino.


El Sr. Serroels, me la juego, debe tener casi un 100% de pureza entrerriana en sus genes. Porque sino, no se puede entender que este personaje tenga el tupé de decir que “no valió haber demostrado que… supone un riesgo concreto por los factores contaminantes que integran sus procesos…”.


No, mi estimado Serroels, anunciar hechos catastróficos, presentar cifras falsas y gritar frases altisonantes y patrioteras enfundados en la bandera albiceleste no hace que la postura argentina pase a ser “demostrada”. Que miles de gualeguaychenses salgan en más de 4.000 automóviles a protestar contra la contaminación, lo único que termina por demostrar es que la estupidez humana está muy bien representada en esa ciudad.


Por último, un párrafo aparte sobre algunos comentarios vertidos en ese artículo, que intentan teñir con dudas el fallo de La Haya.


Por un lado, el Sr. Serroels sospecha, ya que unos días antes el gobierno uruguayo “se atrevió a avalar la instalación de una nueva planta pastera, en este caso de la multinacional Stora Enso”.


¿Se “atrevió”? Ahora resulta ser que, a ojo de buen entrerriano, una inversión en pleno centro del territorio uruguayo resulta ser un “atrevimiento”. Dicho sea de paso, el gobierno uruguayo NO avaló la instalación de ninguna nueva planta de celulosa. Stora Enso solo recibió los permisos ambientales para su plan de forestación y recién definió el lugar – a orillas del Río Negro - donde construirá su planta de celulosa.


Por el otro, el Sr. Serroels alimenta más sospechas y dudas, al recordar que un diario uruguayo – La República, para ser más exactos – “vaticinó y hasta argumentó el direccionamiento de cada voto del tribunal”.


Para ser exactos y fieles a la verdad (cosa que dudo que el autor del mencionado artículo pueda, ya que es entrerriano), la argumentación del diario uruguayo estaba basada en teorías especulativas que tomaban en cuenta el país de origen de cada juez, los conflictos de intereses de esos países y el relacionamiento de los mismos con Argentina o con Uruguay. Para ser más exactos aún, los vaticinios de La República ni siquiera se cumplieron, ya que ni siquiera en el más optimista de los uruguayos esperaba una derrota argentina tan, pero tan humillante.


Y, además, ese tipo de argumentación fue utilizado, oh casualidad, por los propios argentinos. Basta recordar que un “vaticinio” similar fue presentado por el inefable Jorge Asís, en su portal digital, cuando pronosticaba una derrota argentina por 12 a 3.


Por todo esto, y mucho más, lo del título. Porque si hay algo más insufrible que ver a un argentino pedante y arrogante cuando es coronado por el éxito, es ver a un argentino que - desde el piso - intenta seguir atacando prepotentemente, sin tomar en cuenta la dura realidad de los hechos.

 

13:10 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (33) | Trackbacks (0) | Enviar a Email

jueves, julio 13, 2006

Paren el partido, que esto ya es robo!!!

Por Antonio Giossa (antonio.giossa@hotmail.com)
Buenos Aires | Argentina
 

Hace poco más de 50 años, los brasileros tuvieron que cancelar a último momento los festejos ya preparados y anunciados, luego que la celeste les ganó en pleno Maracaná. Decenas de titulares de prensa tuvieron que ser cambiados a último momento, ya que la prensa brasilera daba por descontado un triunfo total.


medium_art_parenelpartido.jpgHoy, la historia volvió a repetirse. Los asambleístas de Gualeguaychú habían anunciado que irían a la ruta a festejar el triunfo de la posición argentina en La Haya. La mayoría de los asambleístas y políticos argentinos indicaron, ya desde la primer presentación de la delegación argentina, que su posición era sólida, contundente y que los jueces iban a tomar una decisión favorable a la medida cautelar.


Sin embargo, un rotundo NO a la ignorancia, a la intolerancia y a la mentira llegó desde la vieja Europa.


14 a 1 es un resultado que demuestra, más que claramente, que las demandas argentinas no tienen sustento alguno. Si, es verdad, el pueblo gualeguaychense tiene miedo de las plantas de celulosa que se construyen en la orilla vecina. Pero ese miedo está montado en un cúmulo de mentiras, medias verdades y declaraciones apocalípticas, que muchos políticos y ecologistas repiten continuamente, sin detenerse a pensar que esas frases destruyeron - en unos pocos meses - la hermandad de dos pueblos.


La Corte consideró que Argentina no pudo demostrar la existencia de un daño inminente de estos emprendimientos, que no existe una amenaza inminente de daño acuático, ni tampoco económico o social. Precisó al respecto que "tomó nota, en particular", de varias afirmaciones por parte de los representantes uruguayos en el sentido de que el país pretende "cumplir" con el Estatuto del Río Uruguay, al tiempo que ofreció "llevar adelante un monitoreo conjunto y continuado con la República Argentina" sobre el funcionamiento de las plantas.


Hoy, el gobierno uruguayo sigue apostando al diálogo. Qué fácil, cómodo y arrogante sería aprovechar el resultado preliminar obtenido en La Haya, para presentar una postura más dura. Sin embargo, el canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, anunció que "no se trata de un triunfo ni de una derrota" y dijo que su voluntad es "seguir adelante con el diálogo". Por su parte, el vicepresidente Nin Novoa dijo que "ahora viene una etapa de acercamiento. Nosotros estamos dispuestos a fomentarlo para trabajar en conjunto sobre estos aspectos".


Qué distinta es la posición del gobierno argentino!


Romina Picolotti (aún sin enterarse de la solicitud de una medida cautelar contra la planta de celulosa de Capitán Bermúdez) dijo que "no es el fin del mundo" y que "la lucha continúa". Como buena abogada que es, seguirá presentando medidas y demandas ante cada organismo financiero que se le cruce por delante. Es el único método que encontró para poder cobrar una excelente remuneración mensual y ser, por supuesto, una de las pocas personas del mundo que realmente salen ganando en este triste conflicto.


La nueva secretaria de Medio Ambiente sigue intentando alimentar las esperanzas del pueblo de Gualeguaychú, a quienes le dijo que "hay una esperanza en este fallo".


Gustavo Rivollier, uno de los dirigentes de la asamblea, alertó que "Los ánimos están muy caldeados, hay mucha bronca, hasta hubo gente que quiso salir a cortar la ruta enseguida.". Además, advirtió que "ahora no descartamos ninguna acción".


Por su parte, Edgardo Moreira dijo que el fallo de La Haya "forma parte del programa de la asociación ilícita, corrupta y transgresora del gobierno de Uruguay, de Finlandia, de Botnia, Ence, FMI, Banco Mundial y La Haya". Para este dirigente asambleístico, parece ser que ahora todo el mundo (incluso países que lideran rankings de transparencia política) es corrupto.


Que lo diga un argentino, parece ser un chiste... de argentinos.

13:35 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (445) | Trackbacks (0) | Enviar a Email | Tags: La Haya, Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú, Reinaldo Gargano, Rodolfo Nin Novoa, Romina Picolotti, Gustavo Rivollier, Edgardo Moreira

viernes, junio 30, 2006

El Museo de la Des-Memoria

El gobierno uruguayo defiende la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos. El gobierno argentino no acepta ni aprueba que se instalen las plantas de celulosa en Fray Bentos


El párrafo anterior pinta de cuerpo entero el actual conflicto que existe entre Uruguay y Argentina. Sin embargo, parte de él es completamente falso.


Es verdad, el gobierno uruguayo defiende la instalación de BOTNIA y ENCE en Fray Bentos.


Lo que no es verdad, y está escrito oficialmente, es que el gobierno argentino no haya aceptado esta instalación industrial.


Y esto es muy importante, ya que es lo que justamente se debatió en La Haya. En la Corte Internacional de Justicia no se juzga el proyecto forestal uruguayo. Tampoco está en tela de juicio la conveniencia o no de firmar tratados de inversión con Finlandia. Menos aún se verán debates sobre las ventajas y desventajas de las zonas francas y si éstas se convierten – o no – en territorio extranjero.


Todos estos análisis quedan circunscriptos a los debates que se arman en los programas de televisión, los foros de Internet o los comentarios en Bustismos.


Lo que sí se debate en La Haya es si – como plantea ArgentinaUruguay violó el Estatuto del Río Uruguay al aprobar la construcción de las plantas de BOTNIA y ENCE en las costas del Río Uruguay.


Podría citar todos los textos y argumentos de la delegación uruguaya, que dejaron bien en claro que la construcción de las plantas mencionadas no afecta – ni afectará – en forma sensible la calidad de las aguas del río que nos une con Argentina.


Sin embargo, que mejor que ir a las declaraciones del propio gobierno argentino, para confirmar que su país SI aceptó la instalación de las plantas de celulosa en Uruguay, puso fin al conflicto y aceptó que las plantas se construirían y comenzarían a producir.


Por supuesto, no vamos a tomar en cuenta las declaraciones de prensa que a diario realizan los políticos argentinos, pensadas para el consumo interno, y utilizadas como herramienta para un mejor posicionamiento en las elecciones nacionales del año que viene.


Las declaraciones que sustentan mi afirmación fueron presentadas oficialmente por el Poder Ejecutivo Nacional al Parlamento Argentino, y quedaron detalladas en la Memoria Anual de la Nación Argentina que, en su página 107, dice que:


En el mismo mes -marzo de 2004- ambos países firmaron un acuerdo bilateral poniendo fin a la controversia por la instalación de una planta de celulosa en Fray Bentos.


Este acuerdo respeta, por un lado, el carácter nacional uruguayo de la obra que nunca estuvo puesto en entredicho y, por otro lado, la normativa vigente que regula las aguas del Río Uruguay a través de la CARU.


Asimismo, supone una metodología de trabajo para las tres etapas de construcción de la obra: el proyecto, la construcción y la operación.”


Veamos este documento oficial del gobierno argentino, que puede ser solicitado ante las oficinas correspondientes o - más fácilmente - ser descargado desde el sitio web oficial de la propia Jefatura de gabinete de Ministros en:

www.jgm.gov.ar/Paginas/MemoriaDetallada04/Anexos2004MinRe...


Es de destacar que el gobierno argentino catalogó el mencionado acuerdo como un “logro”. Y ese acuerdo “pone fin a la controversia”, es decir que el gobierno argentino da por finalizado su reclamo.


Además, el acuerdo firmado por ambos países claramente respeta el Estatuto del Río Uruguay y sienta las bases de un trabajo en conjunto con técnicos de ambos países, para estudiar y evaluar la construcción y la operación de la planta de celulosa.


Luego de varias idas y venidas, el GTAN comenzó a funcionar, y se programaron nueve reuniones técnicas.


Ya la primer reunión tuvo que ser suspendida por parte del gobierno uruguayo, porque en ese momento el presidente argentino envió una solicitud a la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial, exigiendo que suspenda el estudio de los créditos financieros que pensaba otorgar a las plantas de celulosa de Uruguay.


Poco después, las relaciones diplomáticas entre ambos países llegaron a su punto más álgido, luego de los exabruptos del gobernador entrerriano Jorge Busti, que sugirió que los políticos uruguayos “habrían recibido incentivos” por parte de las empresas inversoras. Estas frases fueron – como no podía ser de otra manera – calurosamente aplaudidas y festejadas públicamente por los dirigentes de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú, quienes anunciaron que apoyaban las declaraciones de su querido y respetado gobernador.


Ante el reclamo uruguayo, y el retiro del embajador en Argentina (por primera vez en más de 50 años), el gobierno argentino tuvo que emitir una declaración oficial rechazando las opiniones de Jorge Busti. Además, el gobernador tuvo que “recular” y decir públicamente que nunca había querido sugerir que se hubieran realizado coimas en Uruguay, en el tema de las plantas de celulosa.


Los técnicos del GTAN nunca llegaron a un entendimiento. La delegación uruguaya le entregaba información técnica, mientras la delegación argentina comunicaba que nunca había recibido información técnica. Todo terminó con la publicación de dos informes, casi completamente contrapuestos entre sí.


Lo relevante de esta historia es que, por todo lo dicho, Argentina podrá protestar y reclamar para que no se instalen importantes inversiones en Uruguay (mientras acepta inversiones millonarias en su propio país), pero nunca podrá decir que Uruguay no le entregó toda la información disponible sobre los proyectos de BOTNIA y ENCE.


Y, por otra parte, Argentina nunca podrá decir que no terminó aceptando la instalación de – por lo menos – una de las plantas de celulosa de Fray Bentos, ya que fue el propio Poder Ejecutivo Nacional el que le informó al Parlamento Argentino que habían llegado a un acuerdo con su par uruguayo.

La pastilla, Néstor, no te olvides de la pastilla...

 

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lunes, junio 19, 2006

Sherlock Holmes y el extraño caso del país número 134

El rechazo argentino hacia la instalación de las plantas de celulosa en territorio uruguayo presenta un espectáculo lamentable a los observadores internacionales, ya que mientras en Argentina no se respetan las pocas leyes medioambientales que existen en ese país (tanto por parte del Estado Nacional como de particulares), Uruguay está considerado - a nivel mundial - como un país respetuoso del medio ambiente y con una legislación muy avanzada en ese tema, incluso superando por lejos a la mayoría de los países europeos.


Es por esto que la estrategia del gobierno argentino (“amigos son los amigos, excepto frente a un juez”) debe necesariamente embarrar la cancha - Díaz Bancalari dixit - e intentar presentar a su vecino país como un peligro para la salud de los habitantes de la región.


La piedra en el zapato argentino es, sin duda, la excelente performance que ostenta Uruguay en materia medioambiental. Performance que debe ser puesta en duda para que Argentina pueda mostrar a los jueces de La Haya que sus ciudadanos corren un gravísimo e inminente riesgo por culpa de Uruguay.


Uno de los puntos que generaron conflictos y duros intercambios entre los abogados (únicos ganadores de todo este irracional conflicto) es el “2005 Environmental Sustainability Index” (ESI) de la Universidad de Yale, presentado ante el Foro Económico Mundial en Suiza.






Este ranking analiza la habilidad de los países de proteger el medio ambiente durante las próximas décadas. El estudio se basa en la integración de 76 conjuntos de datos que muestran la gestión de los recursos naturales, los niveles de polución (pasados y presentes), los esfuerzos en el manejo medioambiental y la capacidad de la sociedad de mejorar su performance ambiental. Estos 76 conjuntos de datos generan 21 indicadores de sustentabilidad medioambiental quienes, a su vez, generan los 5 componentes que se utilizan para calificar a cada país.


El ESI del año 2005 presenta a Uruguay como tercero a nivel mundial, luego de Finlandia y Noruega. Además, se encuentra en el primer puesto de los países no pertenecientes a la OECD.


Gross Espiell, durante la presentación realizada el día 8 de junio, explicó que Uruguay es un “ejemplo en materia medioambiental”, y que esta frase no era meramente una declaración política o simple oratoria, sino que estaba confirmada por el ranking ESI publicado en el año 2005 (1).


Es seguro que los abogados extranjeros contratados por Argentina sufren de una aguda “diazbancalarización” y por eso, al día siguiente, decidieron salir con los botines de punta sin tomar en cuenta la coherencia, el respeto y la verdad. Al fin y al cabo... estaban defendiendo a Argentina.


El británico Philippe Sands intentó rebatir el argumento uruguayo, calificando la tercera posición uruguaya a nivel mundial de “aparentemente asombrosa(2). Y detalló la calificación de “aparente”, explicando que Uruguay había presentado el ESI del año 2005, pero que se debería analizar el ESI del año 2006 (presentado por Argentina), donde se mostraba que nuestro país no solo no se destacaba, sino que ni siquiera aparecía en la lista (3).


Según la posición argentina, la “desaparición” de Uruguay no era una “omisión accidental”. El abogado inglés se pregunta “¿cómo es posible que caiga tanto, que se cayó completamente?(4).


Esa pregunta es inmediatamente respondida por el propio abogado, explicando que la Universidad de Yale cambió el criterio del armado del ranking, debido a las críticas recibidas por la metodología utilizada en el ESI del año 2005. Siempre según el abogado británico, la nueva versión del ranking le da “más peso” a los asuntos relacionados con la biodiversidad y esto hizo que las actividades forestales (5) - relacionadas directamente con las plantas de celulosa - hicieran caer a Uruguay del ranking, quedando detrás del último país de la lista.


Además, Philippe Sands (a esta altura, 100% argento) se tomó la molestia de aconsejar a Uruguay, para que vea que esta “caída” debería hacer reflexionar a los uruguayos y ser más prudentes en el camino que se adoptó para defender las industrias cuestionadas por Argentina.


La “amigable” posición de nuestro histórico vecino país, intentado presentar a Uruguay como el peor país del mundo en materia medioambiental, no coincide con la opinión que a diario presentan tanto ciudadanos como políticos y gobernantes argentinos, que alaban el respeto y el cuidado del medio ambiente que existe en nuestro país.


¿Vale la pena intentar rebatir el ridículo argumento argentino? En mi opinión - y del abogado Paul Reichler que representa a Uruguay - sí.


Dos simples acotaciones podrían ser suficientes.


Primero, si Uruguay cayó estrepitosamente al último lugar del ranking ESI del año 2006, ¿no debería aparecer en el puesto número 134? Incluso los países más contaminantes del mundo (Irak, Turkmenistán, Taiwán, Corea del Norte, etc.) aparecen en la lista, aunque más no sea en los últimos lugares.


Segundo, si la forestación es la culpable, ¿no deberían haber caído fuera del ranking también países como Chile, Brasil o la propia Argentina, que cuentan con planes de incentivos forestales desde hace años?


Paul Reichler, tal vez para justificar sus honorarios o tal vez para divertirse un rato con su par londinense, aprovechó su presentación para responderle a Philippe Sands y trazar un paralelismo entre éste y Sherlock Holmes, diciendo que el abogado británico cree que arribó a una “clave” que expone a Uruguay como un delincuente medioambiental (6).


El abogado explicó que la “clave” de la desaparición uruguaya en el ranking ESI del año 2006 era “simple y mundana”, ya que para este año Uruguay no presentó ninguno de los datos que los autores del estudio requieren y es por eso que no fue incluido en el estudio.


Esta aclaración ya había sido hecha meses atrás en forma pública por parte del propio gobierno uruguayo, explicando que la sumatoria de tareas relacionadas con el primer año de gobierno les habían hecho omitir esa presentación.


Finalizando con su sano esparcimiento, Paul Reichler remató su presentación mencionando otra vez al legendario investigador londinense, diciendo que “como diría Sherlock Holmes: caso cerrado”.


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(1)Cette donnée est dûment attestée par l’Index d’environnement durable de 2005, présenté au forum économique mondial par le Yale Center for Environmental Law and Policy de l’Université de Yale et le Center for International Earth Science Information Network de l’Université de Columbia.” [Gross Espiell]

(2)...Uruguay’s apparently astonishing environmental record...” [Sands]

(3)You will see that Uruguay does not feature at all. It does not make it into the top 133 States around the world.” [Sands]

(4)How could it have fallen so far that it has fallen out altogether?” [Sands]

(5)We understand that the reason for the fall may be Uruguay’s forestation activities which are, incidentally, directly related to these projects.” [Sands]

(6)Like his countryman, Sherlock Holmes, Professor Sands thinks he has come upon a clue, or as he put it, a “nugget”, one which exposes Uruguay as an environmental delinquent.” [Reichler]

 

12:10 Anotado en Analizando La Haya | Permalink | Comentarios (43) | Trackbacks (0) | Enviar a Email