miércoles, marzo 01, 2006
The spy who shagged Gualeguaychú
Otra más de espías. Hace unos días, el gobierno entrerriano, a través del ministro provincial Sergio Urribarri, había dicho que Eduardo Duhalde y su esposa Chiche actuaban como agentes "encubiertos de Uruguay". ¿El motivo? Simple: a la senadora Chiche Duhalde había presentado un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo indique cuantas plantas de celulosa existen en Argentina. Parece ser que buscar información sobre contaminación en Argentina es un delito tipificado como "sedición" y "espionaje".
Impresionante! Esto es una clara demostración que detrás del conflicto organizo por los asambleistas entrerrianos se esconde el lobby empresarial celulósico de Argentina, que se opone a la construcción de las plantas uruguayas mientras se oculta lo mejor posible la contaminación que generan las obsoletas plantas argentinas.
Ahora, el gobierno entrerriano sigue con el tema espías. Esta vez, el subsecretario de Derechos Humanos de Entre Ríos, Roque Minatta, informó que el fin de semana pasado, en Concepción del Uruguay, un grupo de integrantes del servicio de inteligencia uruguayo intentó fabricar altercados con los ciudadanos argentinos, para después llevar fotografías del "hecho" a Uruguay.
De novela, la frase que se mandó Roque Minatta: "Queremos aclararle a los servicios de inteligencia de Uruguay que los descubrimos, porque ese modus operandi es propio de ellos".
Leyendo la noticia (publicada por decenas de medios de prensa argentinos), me viene una pregunta: ¿cuál fue el "modus operandi" que deschavó a los uruguayos?
1) El auto utilizaba matrícula uruguaya. Si en Argentina se ve un auto con estas características, entonces es un "servicio".
2) Las personas iban con cámaras fotográficas. Hay que avisar a todos los turistas que vienen en los cruceros que dejen sus cámaras fotográficas en el barco, so pena de ser acusados de "espionaje".
3) Las personas iban vestidas con remeras que decían "No a las papeleras". Bingo! Entonces los cortes de ruta en Gualeguaychú deben estar copados por los servicios de inteligencia uruguayos.
Para mi, que los "servicios de inteligencia" orientales se quemaron solos. Se bajaron del auto con el termo y el mate, todos usaban championes, uno de ellos se llamaba Washington y el otro Wilson. Y terminaban cada frase con el clásico "bo'".
17:50 Anotado en Get Smart | Permalink | Comentarios (31) | Email esto | Tags: Uruguay
miércoles, febrero 22, 2006
El cabezón Duhalde resultó ser el James Bond oriental
De no creer. La prensa argentina (o los políticos que la alimentan) daría para publicar un posteo por hora, no por día. Decí que esto lo hago de oriental nomás, sin cobrar un mango, que si no...
Ahora resulta que Eduardo Duhalde y su esposa Chiche son "agentes encubiertos" de Uruguay y que eso es inaceptable para un ex-presidente y un legislador.
¿Quien lo dijo? No, esta vez no fue Jorge Busti... pero casi. El ministro provincial entrerriano Sergio Urribarri dijo a la prensa que "los Duhalde están actuando como si fueran agentes encubiertos del Uruguay en el país y eso es inaceptable para un ex presidente y sus delegados en el Congreso" y agregó que "tratan de hacer oposición política en un tema que involucra al Estado argentino por encima de cualquier disputa interna".
¿Cual fue el motivo disparador de semejante pelotudez? Sencillo... A la senadora Chiche Duhalde se le ocurrió la ¿uruguaya? idea de presentar un proyecto para que el Poder Ejecutivo Nacional informe "cuantas plantas procesadoras de pasta celulósica existen en la Argentina". ¿Qué le habrá molestado al ministro entrerriano? ¿Que la senadora no usó la palabra "papeleras"? ¿O qué un parlamentario argentino empiece a investigar las denuncias de contaminación que reciben casi a diario las plantas de celulosa de Argentina (incluida la planta Iby, de Entre Ríos)?
La noticia, publicada en el Diario El Heraldo con el título Urribarri acusó al matrimonio Duhalde de actuar ‘‘como si fueran agentes encubiertos del Uruguay en el país’’ incluye una verdadera joya del pensamiento argentino y despeja un poco la duda del párrafo anterior. Sergio Urribarri asume que pueden existir falencias en las plantas argentinas, pero dice que "... no es el momento de llevar adelante acciones que generen la controversia entre los argentinos".
Asi que, por lo visto, la opinión de los entrerrianos se reduce a: jodamos a los países vecinos, pero entre nosotros no nos pisemos las bolas.
19:20 Anotado en Get Smart | Permalink | Comentarios (68) | Email esto | Tags: Uruguay










